Vamos a un nuevo capítulo de este inmarcesible manual para superar los avatares que la conducción nos presenta ora con nocturnidad, ora con alevosía, pero siempre con mala leche. Como siempre, lo único real son las preguntas y las respuestas a las que nos enfrentamos constantemente en nuestra vida. Los razonamientos son antes de la medicación que sigo casi puntualmente.
Ahí va la cuestión:
En los estrechamientos de tramos de gran pendiente, si no hay señalización expresa al efecto, tendrá preferencia de paso el vehículo que circule en sentido....
a) Ascendente, salvo si pudiera llegar antes a un apartadero
b) ascendente, en todo caso
c) descendente , salvo si pudiera llegar antes a un apartadero.
Queridísimos amiguitos, como siempre hacemos primero el análisis de la pregunta trampa, que lo es y riete tú del calibre de la misma. Si Steven Spielberg hubiera reparado en esto, la Piedra de Indiana Jones y el arca de la alianza no hubiera salido, por trampa simple y previsible.
Imagínate una cuesta de padre, muy señor mío de las que te duelen durante semanas los gemelos tras subirla. Encima, el ingeniero de turno, hace justo la carretera más estrecha conde la cosa va peor. Lo lógico es que por allí no pase ni el tiempo, que para eso están las autovías, las circunvalaciones y la falta de ganas que hay de meterse en berenjenales, pero hete aquí, que no es uno, sino dos absurdos que se dedican a acometer cuestas infernales, y encima cada uno en distinto sentido. Lo que yo te diga. la estadística es contundente y las pruebas están contrastadas. Dos de cada tres españoles son gilipollas.
La DGT por supuesto, no pone indicaciones, ni advierte con un "¿Dónde vas, alma de cántaro?" a los conductores que a vaya usted a saber qué hacen por semejantes andurriales. Nada bueno, estimo.
Y si en tamaña texitura se encuentran dos de morros, lo que hace un español es decir "me cago en la leche", y el del coche más liviano sacar la cabeza por la ventanilla, para tener una nueva perspectiva del follón en que se ha metido, y darse cuenta que por mucho que se asome, la carretera no ensancha ni un ápice.
"Jefe, cómo lo hacemos?" interpela el del turismo, porque el otro siempre es una furgoneta de reparto, con un señor gordo y con cara de mala leche cuyo movimiento de labios se puede leer como "Su xxta madre"
¿Preferencia? el que más se arrime y obligue al otro a hacer funcionar el músculo tello (el que sube los cataplines al cuello) y tenga peor físico en cuanto al combate cuerpo a cuerpo de refiere.
Lo que es de la supertrampa, es que el apartadero exista cerca de un estrechamiento. Vamos a ver, constructor de carreteras. ¿A quien se le ocurre hacer un apartadero para hacer la vía más estrecha?.... efectivamente, a cualquier español....
Lo malo, es que estas pendientes se hacen en montañas, que además tienen curvas y apartarse no obedece a más razón que satisfacer instintos básicos, darse el filete con la churri, o aliviar la vejiga. Jamás para prever la llegada de otros conductores, lo que sería otra de las pruebas inequívocas de la existencia de extraterrestres, que ya quedó demostrada en la pregunta del túnel.
Llegado a este punto, sólo la respuesta b) es posible, ya que las otras dos cuestiones se resolverían en la práctica con frenos de manos echados y discursión sobre quien ha de llegar al apartadero, caso de que en realidad existiese.
La razón de todo esto es sencilla. Es el plan E´ (léase como e prima), es el Plan Embraguequemao, porque en una cuesta de semejantes características, dar marcha atrás te quema como mínimo en embrague, viene la grúa, no lo cubre el seguro, por torpe, te sacan un huevo y la yema del otro, tienes que alquilar un coche y lanzas al mercado una inyección de 500 euros de liquidez que anima el cotarro y descienden los puntos básicos (ya os explicaré lo que es) de la deuda española.
Animáos todos a llevar vuestros coches a pendientes absurdas con la esperanza de encontrarse panaderos gordos de frente, quemad vuestros embragues y salvemos España¡¡¡¡ Y casi seguro, con preferencia
Ahí va la cuestión:
En los estrechamientos de tramos de gran pendiente, si no hay señalización expresa al efecto, tendrá preferencia de paso el vehículo que circule en sentido....
a) Ascendente, salvo si pudiera llegar antes a un apartadero
b) ascendente, en todo caso
c) descendente , salvo si pudiera llegar antes a un apartadero.
Queridísimos amiguitos, como siempre hacemos primero el análisis de la pregunta trampa, que lo es y riete tú del calibre de la misma. Si Steven Spielberg hubiera reparado en esto, la Piedra de Indiana Jones y el arca de la alianza no hubiera salido, por trampa simple y previsible.
Imagínate una cuesta de padre, muy señor mío de las que te duelen durante semanas los gemelos tras subirla. Encima, el ingeniero de turno, hace justo la carretera más estrecha conde la cosa va peor. Lo lógico es que por allí no pase ni el tiempo, que para eso están las autovías, las circunvalaciones y la falta de ganas que hay de meterse en berenjenales, pero hete aquí, que no es uno, sino dos absurdos que se dedican a acometer cuestas infernales, y encima cada uno en distinto sentido. Lo que yo te diga. la estadística es contundente y las pruebas están contrastadas. Dos de cada tres españoles son gilipollas.
La DGT por supuesto, no pone indicaciones, ni advierte con un "¿Dónde vas, alma de cántaro?" a los conductores que a vaya usted a saber qué hacen por semejantes andurriales. Nada bueno, estimo.
Y si en tamaña texitura se encuentran dos de morros, lo que hace un español es decir "me cago en la leche", y el del coche más liviano sacar la cabeza por la ventanilla, para tener una nueva perspectiva del follón en que se ha metido, y darse cuenta que por mucho que se asome, la carretera no ensancha ni un ápice.
"Jefe, cómo lo hacemos?" interpela el del turismo, porque el otro siempre es una furgoneta de reparto, con un señor gordo y con cara de mala leche cuyo movimiento de labios se puede leer como "Su xxta madre"
¿Preferencia? el que más se arrime y obligue al otro a hacer funcionar el músculo tello (el que sube los cataplines al cuello) y tenga peor físico en cuanto al combate cuerpo a cuerpo de refiere.
Lo que es de la supertrampa, es que el apartadero exista cerca de un estrechamiento. Vamos a ver, constructor de carreteras. ¿A quien se le ocurre hacer un apartadero para hacer la vía más estrecha?.... efectivamente, a cualquier español....
Lo malo, es que estas pendientes se hacen en montañas, que además tienen curvas y apartarse no obedece a más razón que satisfacer instintos básicos, darse el filete con la churri, o aliviar la vejiga. Jamás para prever la llegada de otros conductores, lo que sería otra de las pruebas inequívocas de la existencia de extraterrestres, que ya quedó demostrada en la pregunta del túnel.
Llegado a este punto, sólo la respuesta b) es posible, ya que las otras dos cuestiones se resolverían en la práctica con frenos de manos echados y discursión sobre quien ha de llegar al apartadero, caso de que en realidad existiese.
La razón de todo esto es sencilla. Es el plan E´ (léase como e prima), es el Plan Embraguequemao, porque en una cuesta de semejantes características, dar marcha atrás te quema como mínimo en embrague, viene la grúa, no lo cubre el seguro, por torpe, te sacan un huevo y la yema del otro, tienes que alquilar un coche y lanzas al mercado una inyección de 500 euros de liquidez que anima el cotarro y descienden los puntos básicos (ya os explicaré lo que es) de la deuda española.
Animáos todos a llevar vuestros coches a pendientes absurdas con la esperanza de encontrarse panaderos gordos de frente, quemad vuestros embragues y salvemos España¡¡¡¡ Y casi seguro, con preferencia
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